viernes, 24 de noviembre de 2017

La Asociación de Memoria Histórica de Murcia-Tenemos Memoria renueva su junta directiva


Por la junta saliente se hizo balance de su gestión, en la que se destacó la notable incidencia social que viene teniendo la Asociación

Diego Jiménez /Murcia.- En la noche del pasado día 23 del presente, y en su local social de Murcia, tuvo lugar la asamblea ordinaria de la Asociación de Memoria Histórica de Murcia (MHMU-Tenemos Memoria), en la que se dio cuenta del balance de gestión y del  estado de cuentas, y se procedió a la elección de nueva junta directiva. 
Personas integrantes de la junta directiva,  y asistentes a la asamblea (Foto: Carlos Trenor)
En cuanto al balance, destacó la notable incidencia social que ha venido teniendo la Asociación en temas tan destacados como: el futuro de la Cárcel Vieja de Murcia reivindicando, tras su remodelación, un espacio específico para la Memoria Histórica, algo que ha sido tenido en cuenta por los equipos de arquitectos que han participado en el concurso de anteproyectos fallado recientemente; el estudio para la eliminación del callejero franquista de Murcia (para lo que MHMU-Tenemos Memoria participa en la subcomisión ad hoc creada por el Ayuntamiento); el impulso a la Federación regional de asociaciones memorialistas, recientemente legalizadas;  la presentación de mociones en los ámbitos municipal y regional para el reconocimiento y homenaje a las personas murcianas deportadas a Mauthausen; el trabajo de investigación archivística que se viene desarrollando, y, en general, el contacto institucional con grupos municipales y de la Asamblea Regional para la toma en consideración por éstos de las reivindicaciones memorialistas. 
Tras el estado de cuentas, se pasó a la elección de la nueva junta directiva de la Asociación, que quedó constituida por las siguientes personas: Presidenta, María Jesús García Ruiz; Vicepresidenta, María Carmen López Quiles; Secretario, José Luis López Mesas; Tesorero, Victorino Santos Santamarta, y, como vocales, Maite Bernabé Bernabé; Rufino Garrido Martínez; Diego Jiménez García; Joaquín López Tovar; José Martínez Esquiver, y José Sánchez Fernández.
La asamblea decidió, así mismo, continuar con el trabajo reivindicativo tendente a exigir el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, con temas pendientes como la eliminación de la inscripción falangista existente en la fachada de la catedral de Murcia que da a la Plaza de la Cruz, así como del callejero franquista en el municipio de Murcia, entre otras tareas urgentes, sin olvidar la potenciación de la labor reivindicativa que viene desarrollando la Federación Regional de Asociaciones de la Memoria Histórica en otros ámbitos.

martes, 7 de noviembre de 2017

CIEN AÑOS DE LA REVOLUCIÓN RUSA

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2017/11/07/revolucion-rusa/873131.html

"Las clases populares de todo el planeta tienen hoy motivos para no olvidar el legado de la Revolución Rusa"

07.11.2017

La casualidad ha determinado que la cita con ustedes haya coincidido con el día en que se conmemora el centenario de la Revolución Rusa, con el asalto al Palacio de Invierno el 25 de octubre de 1917 (el 7 de noviembre, según el calendario gregoriano), tema del que voy a dar unas pinceladas. 

La toma del poder por los soviets y por el partido bolchevique tiene indudables analogías y paralelismos con la toma de la Bastilla, en 1789, el ascenso al poder de los jacobinos, en 1792, la revolución prusiana de 1848, o la Comuna de París de 1871, y es un hecho tan trascendental en la Historia de la Humanidad que el historiador británico Eric Hobsbawm, en su conocida obra La Historia del siglo XX, acota temporalmente los límites de esta centuria, a la que califica como el 'siglo corto', al periodo comprendido entre 1914, con el estallido de la Primera Guerra Mundial, y el año 1991, el de la desmembración de la Unión Soviética. 

Sin pretender profundizar en hechos ya conocidos, sí que es bueno recordar, siquiera brevemente, que esta revolución, en contra de las previsiones de Karl Marx, se produjo en un país atrasado, semifeudal, de predominio rural y con el peso asfixiante de la autocracia zarista sobre un territorio que sólo merced a las inversiones extranjeras, fundamentalmente francesas y británicas, iniciaba un lentísimo despegue a la industrialización. La sumisión, lacerante miseria e ignorancia en que vivía la masa campesina rusa, paliada esta última en parte merced a la labor cultural altruista de los narodnik, explica la protesta popular protagonizada por las mujeres el 8 de marzo de 1905, en demanda de pan y mejores salarios, y que está en el origen del ciclo revolucionario que culmina doce años después. Ese domingo sangriento es un punto de inflexión. A partir de ahí, hechos como la obligada concesión al pueblo ruso por el zar Nicolás II de una asamblea parlamentaria, la Duma, la posterior revolución burguesa de febrero de 1917, con el gobierno de Kerenski, y el creciente protagonismo de los soviets de soldados, obreros y campesinos que protagonizaron la toma del poder en 1917 fueron hitos importantes en esa revolución. En la antigua Rusia zarista se dinamitó el modelo civilizatorio imperante, al suprimirse la propiedad privada e implantarse el primer estado obrero de la Historia. 

La participación de Rusia, hasta la paz de Brest-Litovks, en la Primera Guerra Mundial supuso, además, la disputa de la hegemonía a la gran potencia emergente del momento, EE UU. Aunque su expansión se vio frenada en los años veinte por la contrarrevolución protagonizada por los 'rusos blancos', con apoyo de las potencias occidentales, la revolución rusa fue el detonante de las intentonas de una revolución mundial que, aunque no cuajó, sí tuvo sus manifestaciones. Eric Hobsbawm nos recuerda que en España al periodo 1917-1919 se le llama el 'bienio bolchevique'; movimientos estudiantiles revolucionarios estallaron en Beijing, en 1919; en Córdoba (Argentina) en 1918, y desde este último lugar en todo el continente, hasta el extremo que el militante nacionalista indio N. M. Roy, además de por Moctezuma y Emiliano Zapata, se sintió atraído por Marx y Lenin, mientras que en EE UU los finlandeses abrazaron el comunismo. No es preciso recordar aquí, por otra parte, cómo la Europa central fue barrida por una oleada de huelgas antibelicistas y revolucionarias en esas fechas, lo que ocasionó la reacción de las clases dominantes y de lo que es una clara muestra el asesinato de Rosa Luxemburg y Karl Liebnecht, líderes del partido espartaquista alemán, por pistoleros a sueldo del ejército de la República de Weimar. El influjo posterior de la Revolución Rusa en todos los continentes es más que conocido. Y la reacción a tal amenaza también. Tras la Segunda Guerra Mundial, la consolidación en varios países de Europa del llamado Estado del Bienestar cabe entenderla como el resultado del miedo de la burguesía a que las clases obreras del continente se vieran atraídas por la 'amenaza roja'. 

Hoy, desaparecido el enfrentamiento bipolar, las tesis neoliberales se han impuesto y, con ellas, el pensamiento único hegemónico, si exceptuamos el freno relativo que la gran potencia china impone a esa hegemonía, protestas ciudadanas de diversa índole, así como los avances hacia el socialismo en Latinoamérica. La prestigiosa periodista canadiense Naomi Klein muestra en su obra La doctrina del shock que la época política y económica en que vivimos, a la que califica como capitalismo del desastre, es el resultado de toda una serie de decisiones destinadas a borrar del mapa de la Historia las múltiples huellas revolucionarias y reformistas que han marcado el siglo XX. El viraje ideológico de la socialdemocracia europea (incluido el del PSOE) y el plegarse a las tesis neoliberales lo inscribe Klein en ese contexto. 

Pero las clases populares de todo el planeta tienen hoy motivos para no olvidar el legado de la Revolución Rusa: los masivos desplazamientos de población, producto de las guerras, la desigualdad y lacerantes carencias; la crisis medioambiental, con la amenaza de la extinción de la propia especie humana; el retroceso en los derechos humanos y la marginación de la mujer; la crisis de la democracia en todo el planeta?son situaciones que nos invitan a volver la vista atrás y mirar a aquellas masas populares que, en la Rusia zarista, nos abrieron el camino de la emancipación y la libertad.

martes, 24 de octubre de 2017

Ni DUI, ni 155: Diálogo y negociación

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2017/10/24/dialogo-negociacion/869404.html



El ‘choque de trenes’ está servido, si antes del viernes no se imponen la sensatez (seny, en Cataluña) y la cordura.  Escribo estas líneas cuando se cumplen cuarenta años del regreso a España y al frente de la Generalitat del presidente Josep Tarradellas y cuando se está a punto de liquidar la autonomía catalana.  
        
Esta grave crisis política ha agudizado la polarización social y abierto una preocupante ruptura de la paz y convivencia ciudadanas. Amistades consolidadas, familias, vecinas y vecinos, de aquí y de allá, se han resquebrajado por la vorágine de discursos alimentados por la visceralidad, que no por la racionalidad. Y el discurso plano de los medios de comunicación no ha contribuido tampoco a serenar los ánimos y transmitir información objetiva. 

Una pregunta inicial. ¿A qué juegan? Tengo claro que tras la intransigencia de Mariano Rajoy y las prisas de Albert Rivera por la convocatoria de elecciones hay aviesas intenciones de beneficios electorales. Pero, a renglón seguido, no olvidemos la cuota de responsabilidad que cabe al Govern de Cataluña. Porque, tanto los acuerdos adoptados por el Parlament el pasado septiembre, con las leyes del referéndum y de transitoriedad, como la convocatoria, sin garantías, de la consulta ciudadana, fueron decisiones ilegales no sólo desde el punto de vista jurídico, sino político y moral. Es una huida hacia  adelante del independentismo que, hoy lo sabemos, puede ser de imprevisibles consecuencias.

Dicho esto,  por deformación profesional no puedo obviar que  el peso de la Historia y el sentimiento de agravio no son desdeñables porque, quiérase reconocer o no, los acontecimientos históricos han dejado su impronta en el ethos colectivo del pueblo catalán: hechos como el Corpus de Sangre de 1640, contra la política centralista del Conde Duque de Olivares; el bombardeo de Barcelona por Felipe V en 1714; el  otro bombardeo de la ciudad por el general Espartero en 1842 para sofocar las protestas por un acuerdo librecambista con Inglaterra que perjudicaba a los textiles catalanes, y la represión del franquismo han contribuido a ese sentimiento de agravio. Lo que ocurre es que su defensa se le  ha encargado a los peores actores posibles: las algo más que desafortunadas declaraciones de Oriol Junqueras y Carme Forcadell no contribuyen sino a acrecentar las antipatías hacia Cataluña desde el resto de España. Situación muy preocupante. Como también son preocupantes la emersión de simbología fascista y la presencia de la violencia verbal y física en las calles al calor de las manifestaciones por la unidad de España que se han sucedido. 

Y respecto del victimismo que achaca al Estado central el origen de todos los problemas, hay que saber que no estuvo presente en el origen del nacionalismo catalán. En 1888, se produjo una ruptura del nacionalismo entre la rama federalista, de Valentí Almiral, y la corriente conservadora de la Renaixença que alimentó las Bases de Manresa de 1892, la expresión de una burguesía que quería compartir con la nacional la porción de la ‘tarta’ de los beneficios económicos de una industrialización tardía, pero ya presente en Cataluña y Euskadi. Y algo similar ocurrió durante el franquismo. 

 Y, al día de hoy, la expresión Espanha ens roba queda desmentida por las cifras oficiales. Según Expansión, con datos de 2014, la comunidad de Madrid, con 211.915 millones de euros aporta el 18,8% de todo el PIB del Estado, pero Cataluña sólo un poco más, el 18’9%. Y la balanza fiscal (la diferencia entre lo que cada autonomía aporta y recibe del Estado), sitúa las cifras de Madrid en -17.591 millones de euros, y las de Cataluña en -8.800 millones de euros,  el 5% de su PIB.

Hay, pues, un componente burgués en esa aspiración al secesionismo catalán. Pero no podemos olvidar la gran movilización ciudadana que, desbordando esa pretensión, exhibe en las calles el deseo de mayor democracia. 

En ese contexto, la campaña iniciada por Rajoy en contra del Estatut y la desnaturalización de éste por sentencia del Tribunal Constitucional de 2010 está claro que es el punto de arranque de la tensión que vivimos con más crudeza en estos días. Pero nada equiparable a la posible aplicación del artículo 155, un hecho gravísimo. De la lectura del mismo se deduce que lo que pretende aprobar el Senado no sólo es inconstitucional sino que lejos de apagar el fuego va a contribuir a avivar los rescoldos. Porque ese artículo, que no tiene un desarrollo normativo por una ley orgánica, no autoriza en ningún momento al Gobierno del Estado a destituir al Govern, convocar elecciones, secuestrar las finanzas de una comunidad autónoma, controlar los medios de comunicación, asumir el orden público… Y es muy grave porque sienta un precedente autoritario. Dejaría las manos libres para que el Estado suspenda otras garantías constitucionales en otras partes de España cuando se vea ‘en peligro’. ¿Es éste un ensayo, pues, para tiempos peores?

Sigo defendiendo que se impone una consulta legal pactada en Cataluña y abordar una reforma de la Constitución, en clave federal, para permitir el encaje territorial de Cataluña y otras comunidades históricas. No es difícil reformar un artículo de la Constitución (en este caso, el 92), para permitir ese referéndum. Se hace si hay voluntad política. Hay un precedente: se reformó con nocturnidad y ‘veranoalevosía’ el artículo 135 porque así lo exigían los mercados. 

Por ello, ni DUI, ni 155: diálogo y negociación. Pero no con estos actores. Los parlamentos, español y catalán, debieran cobrar protagonismo.

Diego Jiménez @didacMur





jueves, 19 de octubre de 2017

CRISIS CATALANA: MANDAN LOS VOTOS



Puigdemont, en su carta a Rajoy, admite implícitamente en el último párrafo que no se proclamó la independencia. Sin embargo, don Mariano, sin duda aleccionado por Albert Rivera y apoyado por el PSOE, sigue empeñado en la aplicación del artículo 155.

¿A qué juegan? Tengo claro que necesitan que el fuego se avive para justiicar una convocatoria electoral que beneficia a ambos: Rajoy incrementaría posiblemente su apoyo electoral en España (o, al menos, detendría la caída libre en votos por la corrupción), y Rivera lo haría en España pero, posiblemente también, recogería más votos del sector no secesionista en Cataluña. Conclusión: como decía esta mañana Pablo Iglesias, este país necesita bomberos y no pirómanos.

miércoles, 11 de octubre de 2017

MORATALLA: PUEBLOS FUERA DE RUTA

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2017/10/11/pueblos-fuera-ruta/866324.html


Moratalla, el tercer municipio más extenso de la Región, es para mí, cartagenero de origen, mi tierra de adopción. Moratalla es, y fue, tierra de frontera y conserva, además, el sello indeleble de las poblaciones que estuvieron bajo el dominio de la Orden de Santiago. Sus cielos limpios, sus aires serranos y la riqueza de su masa forestal y de su flora y fauna hacen de este enclave regional un lugar donde perderse. 

Pero el municipio de Moratalla es el gran olvidado de la Administración regional. Hoy quiero hablarles de algunos de esos pueblos ´fuera de ruta´: Benizar y las aldeas próximas de Otos, Mazuza y Casa Requena. Llegar allí por carretera es toda una aventura. Si decidimos hacerlo desde El Sabinar, el camino asfaltado (más que una carretera), flanqueado a izquierda y derecha por enclaves tan bellos como las cuevas de Zaén, el carrascal de Bajil y el barranco de Hondares, nos acerca a Benizar. Su castillo, de época musulmana pero también utilizado tras la conquista cristiana, enclavado en lo alto de un cerro inaccesible, a los pies de la Sierra de La Muela, nos saluda.
Si, por el contrario, decidimos acceder a Benizar por la carretera CM-3217, pasada la población albaceteña de Tazona, un desvío a la izquierda nos conduce a Benizar por la carretera RM-B30. Un tramo de la misma, de unos tres kilómetros, perteneciente a la provincia de Albacete, está impracticable. Los vecinos y vecinas de la zona llevan más de veinte años reivindicando el arreglo de esa carretera. Este verano dos concentraciones de protesta exteriorizaron el malestar de quienes se sienten olvidados. El pasado jueves, LA OPINIÓN nos daba cuenta de una reunión del alcalde de Moratalla, Jesús Amo (hay que recordar que la exalcaldesa Candi Marín ha luchado incansablemente, junto al vecindario, por buscar una solución en sus dos años al frente del consistorio) con su homólogo en el ayuntamiento de Hellín y vicepresidente de la Diputación de Albacete, Ramón García, en la que se comprometían a reparar esa carretera, así como la que une a Benizar con Otos, Mazuza y Casa Requena, que ha causado ya víctimas mortales.

Tramo de carretera en mal estado en la RM-B30 , desde la CM3217 (Foto El Noroeste)
Pero el vecindario, cansado de tantas promesas incumplidas, no se fía. Sólo el empuje de las asociaciones de vecinos de la zona y de personas como Ana Rosa, de Benizar; Pedro Tomás, de Mazuza, y Antonia, de Otos, está consiguiendo que estos bellos enclaves no queden en el olvido. Antonia me decía que mantienen abierto el restaurante de Otos «para contribuir a dar vida a esa aldea». Porque en estos pueblos el componente idílico choca con la cruda realidad de la marginalidad y el olvido al que unos políticos ineptos e insensibles los condenan. Ana Rosa me confesaba: «Me gusta la tranquilidad, beber agua en las fuentes, aparcar fácilmente, escuchar grillos por la noche, en vez de sirenas de ambulancia o pitidos de coche. Me gusta y nos gusta ir por la calle saludando a la gente y saber de ellos, de sus alegrías y de sus penas». Para añadir a continuación: «Pero también la vida la tenemos bastante difícil; no sé exactamente por qué no se toman medidas para impedir que se vacíen nuestros pueblos, o quizás es lo que quieren; no entendemos por qué no tenemos acceso a un servicio de wifi en condiciones; por qué se han llevado a nuestros hijos a un instituto, habiendo aulas de Secundaria que están cerradas...».

Así está la carretera que conduce desde Mazuza a Socovos (AB) antes de llegar a la pedanía de Casa Requena.

El municipio cuenta, en estas zonas más apartadas, con tres consultorios médicos en Cañada de la Cruz, El Sabinar y Benizar, pero no se entiende que para tener una Sanidad en condiciones tengan que estar en pie de guerra, «con ambulancias que tardan hora y media en llegar y con consultorios que no están dotados de lo preciso para estabilizar una urgencia». Se queja, así mismo, del estado de las carreteras y de la ausencia del cuidado de sus montes.

Por su parte, Pedro Tomás, presidente de la Asociación de Vecinos de Mazuza, nos completa una lista de mínimos para que vecinas y vecinas puedan disfrutar de unos servicios básicos a que tienen derecho. Como Ana Rosa, se queja de unas carreteras sin el ancho adecuado, con el firme en malas condiciones, sin señalización horizontal y con la vertical insuficiente, y con escalones laterales sin señalización, con peligro de caída al barranco. «La falta de limpieza de estas vías de comunicación hace que el bosque invada las carreteras, lo que, además de dificultar la visibilidad, incrementa el peligro de incendio», nos dice. Además, «no hay cortafuegos, tanto en los márgenes de las carreteras como en las pistas forestales y caminos agrícolas, a lo que se suma el deficiente acceso a las masas forestales y la ausencia de puntos de captación de agua», advierte. (Hay que recordar que el incendio de julio de 1994 está aún muy presente en la memoria de estos vecinos). Y en materia de salud pública, Pedro Tomás se queja de la ausencia de depuradoras de aguas residuales, por lo que éstas van a los barrancos. Y de que brillan por su ausencia contenedores para la recogida selectiva de residuos.

Siento especial predilección por estas bellas tierras del Noroeste murciano. Por ello, me enerva la condena al olvido y al ostracismo de estos pueblos y sus habitantes por parte de una Administración regional que sólo se acuerda de ellos como reclamo turístico en Fitur.

martes, 10 de octubre de 2017

ANTE LA POSIBLE DUI, INTELIGENCIA POLÍTICA


Pienso que, tal como está el patio, una declaración unilateral de independencia sería un tremendo error. La extrema derecha ( ya se ha visto en las manifestaciones de estos días) y Rajoy saldrían reforzados. Y la fractura social en Cataluña sería de difícil recomposición. Pienso que el Govern ha de hacer un gesto exigiendo la solución dialogada que, como en Eslovenia, podría incluir un referéndum pactado a seis meses vista, con lo que se incorporaría a la consulta ese 80℅ partidario de la misma. Esa salida política desarmaría a Rajoy y permitiría, simultáneamente en el resto del Estado, ahormar gradualmente un proceso neoconstituyente que, necesariamente, ha de poner en cuestión la Monarquía y este régimen obsoleto de 1978. España y Cataluña debiéramos seguir caminando juntos. Pero en clave federalista y republicana.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

DIGNIDAD EN LAS VÍAS

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2017/09/27/dignidad-vias/862795.html


Parece fuera de toda duda que cuando los gobernantes emprenden inversiones de dudosa rentabilidad social suelen adornar las mismas con la coletilla del 'interés general'. En la Región de Murcia tenemos muchos ejemplos de proyectos ejecutados o fracasados con esa etiqueta, adobados de su dosis correspondiente de 'pelotazo': un aeropuerto sin aviones, el Parque Tecnológico, la Paramount, la desaladora de Escombreras, Novo Carthago, La Zerrichera, el macropuerto de El Gorguel, auditorios sin concluir...

Pero, porque es un tema de palpitante actualidad, hablemos del ferrocarril. Si en la Región de Murcia hubiéramos tenido (y tuviéramos) gobernantes que, de verdad, guiaran su actuación hacia el interés general, después de 155 años de la inauguración por Isabel II de la estación 'provisional' de El Carmen habrían procurado mejorar las infraestructuras ferroviarias de una Región que, como afirma el incombustible Joaquín Contreras, portavoz de la Plataforma Prosoterramiento, se encuentra entre las más subdesarrolladas de la península en esta materia.

Si hubiéramos tenido (y tuviéramos) gobernantes que se atuvieran al interés general: 1. Estarían ya concluidas las obras de la variante de Camarillas con la vía Cartagena-Chinchilla desdoblada y electrificada. 2. Se habría recuperado la conexión ferroviaria con Andalucía, que nunca debió cerrarse, se retomaría la de Caravaca, y se abriría la conexión con la lejana (y olvidada) comarca del Altiplano. 3. Se habrían potenciado y mejorado las cercanías con Lorca-Águilas, Cieza-Calasparra, Alicante y Cartagena. 4. Sintetizando, se habría hecho del ferrocarril el medio preferente para la vertebración del territorio regional, con medidas tendentes a su integración sostenible en ciudades afectadas por su trazado como Alcantarilla, Beniel o la misma Murcia.
Pero, desde hace años, se nos está vendiendo la moto de un AVE siempre prometido y que nunca llega. Ahora, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, después de 'leerles la cartilla' al alcalde de Murcia, José Ballesta, y al bisoño y provisional presidente Fernando López Miras, en su pasada vista a Murcia prometió que sí, que habrá AVE. Y, además, adelantó que a cualquier precio: el desalojo policial de las vías en la misma noche de esa visita ministerial y la forma en que se produjo nos muestra muy a las claras cómo entienden estos gestores de ¿lo público? la defensa del supuesto interés general.

Los vecinos y vecinas afectados, que han venido reclamando la solución provisional de Beniel, no entienden ese empeño del PP de hacer entrar al AVE en superficie, con la supresión del paso a nivel de Santiago el Mayor por al menos dos años (¡qué disparate!), cosa que ha confirmado Adif. Con los precedentes conocidos (y ésta es una apreciación personal) es lícito sospechar que las obras del AVE a Murcia respondan a otros intereses, que no precisamente al general. No de otra forma se entiende la negativa a habilitar ese paso a nivel ya existente, que permitiría la entrada del AVE a Murcia, por esa vía provisional y con locomotoras híbridas, también provisionales, algo que, aun a regañadientes, sería aceptado por la Plataforma.

Para enredar más el asunto, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha abierto un expediente sancionador a veinticinco empresas, entre las que figuran las multinacionales Alston y Siemens, y grupos españoles como ACS, OHL, Isolux, Abengoa e Indra por supuestamente constituir un cártel y repartirse contratos públicos de sistemas de electrificación de líneas AVE y convencionales. La CNMC considera que la existencia de ese cártel puede suponer un encarecimiento de las obras a cargo de las arcas públicas.

Es lícito, pues, que vecinos y vecinas de los barrios afectados, tantas veces engañados, no se fíen un pelo de estos gobernantes del PP siempre bajo sospecha y se nieguen a aceptar que el AVE llegue (si es que alguna vez llega) a Murcia a toda costa, con una chapuza de un muro de nueve kilómetros de longitud y cinco metros de altura que va a segregar los barrios del resto de la ciudad de Murcia y condenar a sus habitantes al ostracismo y al olvido. Conscientes, además, de que el PP ha recorrido el trayecto que va de la manipulación y el engaño a la descalificación (como lo demuestran las alusiones del alcalde Ballesta a no reconocer a esos vecinos de las vías como murcianos y las acusaciones de violentos por el presidente López Miras) y a la represión, los vecinos y vecinas de los barrios del sur de Murcia no están dispuestos a rendirse.

Estuve en la multitudinaria asamblea vecinal del pasado viernes día 18, celebrada en el IES Mariano Baquero. Y allí no vi actitudes violentas ni incitación a la violencia, ésa que interesadamente se airea (aun siendo protagonizada por una minoría de dudosa identidad) sin duda para desvirtuar el sentido de las protestas. Allí vi a niños y niñas, jóvenes, ancianos y ancianas, mujeres y hombres, 'murcianos de dinamita' dispuestos a continuar la lucha, que a la hora de redactar estas líneas se mantiene con perseverante empeño e ilusión, por algo justo y razonable. Porque, aunque debieran saber que no se puede gobernar ni adoptar decisiones contra la voluntad de un pueblo, parece que estos gobernantes del PP temen que, como en el Gamonal, esta rebelión de los barrios del sur de Murcia siente un precedente y haga tambalearse aún más sus ya débiles cimientos en que asientan su poder.
En las vías de Santiago el Mayor está presente estos días la dignidad. Frente a los indignos.


viernes, 15 de septiembre de 2017

ASÍ "DIALOGA" EL PP. HAY QUE ECHARLOS.


En la noche del pasado 14 de septiembre, convocados por la Plataforma Pro Soterramiento, vecinos y vecinas de los barrios del sur de Murcia se encontraban apostados, un día más,  sobre el paso a nivel de Santiago el Mayor. Desde hace años vienen luchando por que el tren llegue soterrado a la estación de El Carmen, pues las vías constituyen una barrera que separa a aquellos barrios del resto de la ciudad. Tras el anuncio de la llegada del AVE a Murcia, la lucha se ha reactivado. Lo que no se esperaban era la contundente respuesta represiva policial que tuvo lugar esa noche. 


Un vecino exhibe el resultado de las 'caricias' policiales.

Incumplimiento del Convenio 2006

El Ministerio de Fomento, que ha venido incumpliendo sistemáticamente  el acuerdo a tres bandas firmado en 2006 entre ese Ministerio, la Comunidad Autónoma y el Ayuntamiento de Murcia para la llegada del AVE soterrado y la remodelación de la estación de El Carmen, ofrece, como alternativa provisional, la construcción de una vía de acceso del AVE mientras se ejecutan las obras  del soterramiento, para lo cual se están levantando unas vallas, un auténtico muro que queda en algunos casos a menos de un metro de la fachada de algunas viviendas y que corta el acceso a esos barrios del sur desde el centro de la capital.  

Una visita ministerial que no satisfizo a vecinas y vecinos

En la mañana de ese día 14, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, que tenía previsto inaugurar un puente en la pedanía de Tiñosa, desistió de hacerlo, ante la presencia vecinal, y sí accedió a reunirse con miembros de la Plataforma Pro Soterramiento, y posteriormente con el presidente regional, López Miras, y con el alcalde de la ciudad, José Ballesta

Sus "promesas" (la llegada del AVE en superficie, en periodo de pruebas en la próxima primavera, mientras se ejecutan las obras del soterramiento hasta la estación de El Carmen) no dejaron satisfechos a los miembros de la Plataforma, que quieren que, mientras se construyen las vías soterradas a cota -8 metros, el AVE se quede en la estación de Beniel, a pocos kilómetros de la ciudad de Murcia, pues la entrada de ese ferrocarril en superficie por una vía provisional a El Carmen, con su catenaria de miles de voltios, supone un peligro para los trabajadores de las obras y para los vecinos y vecinas. 

Contundente represión policial

Las posturas estaban, pues, muy distantes. El  vecindario, harto de falsas promesas y engaños, no se mostraba dispuesto a abandonar las vías, en las que, por segundo día consecutivo, se iba a proceder al corte del tráfico ferroviario. El propio ministro -ante la inamovible postura reivindicativa vecinal de no ceder hasta lograr la paralización de las obras del 'muro'-  ya había advertido por la mañana que cursaría instrucciones a la Delegación del Gobierno para que procediera a despejar las vías, usando todos los medios posibles, para facilitar el tránsito ferroviario. Esas amenazas se concretaron,como se ha dicho arriba,  en la noche del día 14.  Tras la carga policial  las fuerzas del “orden” procedieron a la identificación de personas y, como consecuencia, varias resultaron heridas, algunas trasladadas a centros hospitalarios de la ciudad. 

Con esta contundente acción policial por órdenes directas de  Íñigo de la Serna,el partido al que pertenece, el PP,  mostró con ello su auténtica cara, la que es consustancial a estos supuestos demócratas:  su desprecio al Pueblo y su defensa de los intereses de sus amigos constructores. Es por ello que en Murcia, cada vez más sectores de la población empiezan a pensar que,  POR SALUD DEMOCRÁTICA, HAY QUE ECHARLOS.

martes, 12 de septiembre de 2017

SEQUÍA Y OTROS MODELOS AGRÍCOLAS


http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2017/09/12/modelos-agricolas/859130.html



El actual ciclo de sequía  de los últimos años y que se ha agravado este verano es más que preocupante. En la Región de Murcia, las últimas lluvias, abundantes en el sur y centro de la misma, no han llegado a la zona de los embalses de la cuenca del Segura. El pasado día 12 de agosto envié a LA OPINIÓN un par de fotografías (una de las cuales reprodujo el periódico días después) del embalse de la Fuensanta, en Yeste, bajo mínimos. A fecha 10 de ese mes, según datos de la web www.embalses.net,  ese pantano de la Fuensanta, con 210 hm3 de capacidad, estaba al 7,3 %. Y no era mejor la situación del otro gran embalse de la Cuenca del Segura, el Cenajo. Con una capacidad de 437 hm3, sus reservas estaban en 68 hm3, es decir, al 15,57. 

Con fecha 5 de septiembre, la situación no había mejorado, sino todo lo contrario. Unos datos de esa web nos dan idea de la gravedad de la situación. La cuenca del Segura, con una capacidad total de embalse de 1.141 hm3, almacenaba el pasado día 5 de septiembre 195 hm3 (17,09 %),  cuando en la misma semana del año anterior el agua embalsada totalizaba los 307 hm3.  El porcentaje en algunos embalses significativos de la cuenca era el que sigue: Talave, 22,85%; Cenajo, 9,38%; La Fuensanta, 6,6%...

Y para quienes, pese a todo, siguen reclamando los caudales del Tajo, la situación no es mejor en dicha cuenca. Con una capacidad de embalse de hasta 11.012 hm3, los pantanos estaban a finales de agosto al 42,51. Y lo más preocupante: los que nos han de ceder agua a la cuenca del Segura, Entrepeñas y Buendía, almacenaban en esa fecha 87 y 169 hm3, esto es, el 2,72% y el 10,31%, respectivamente, de su capacidad total. 

Con estos datos, y teniendo en cuenta el alto coste del agua desalada, la situación, no sólo para los regadíos, es más que preocupante. Pese a ello, las demandas de agua del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) y las de la principal asociación de agroexportadores no cesan. Con fecha 2 de agosto, Juan Marín, presidente de Proexport, ya advertía de que podemos tener graves problemas de riego en septiembre si no se reciben aportaciones del Trasvase Tajo-Segura (hoy, imposible) y de las desaladoras de Torrevieja y de Valdelentisco, por lo que se interesaba por la apertura de nuevas baterías de pozos y por el estado de los del Campo de Cartagena. O sea, un recurso extremo a los caudales subterráneos. Los mismos recursos del subsuelo que –a tenor del informe La trama del agua en la cuenca del Segura, diez años después’, presentado hace unos días en Toledo por el responsable de la campaña de Aguas de Greenpeace, Julio Barea, y por el hidrogeólogo Francisco Turrión-  fueron puestos en cuestión, con algo más que discrepancias hacia los autores de dicho informe, por el actual consejero de Agricultura y Agua, Francisco Jódar.
Hay que insistir en ello y decirlo claramente: el actual modelo murciano de agricultura intensiva destinado a la exportación es claramente insostenible. La extrema situación de sequía que padecemos no impide, sin embargo, que el negocio vaya bien para unos pocos. A título de ejemplo, Proexport informa en su página web que la lechuga será el ‘producto estrella’ en ‘Fruit Attraction’ 2017, certamen que reunirá el 18 de octubre en Madrid a las empresas vinculadas a la lechuga y verduras de hoja, en Ifema. (Hay que saber que la Región de Murcia comercializa hasta a 53 países el 71% de la producción nacional de lechuga, con Alemania y Francia como zonas preferentes de destino). Y aunque el volumen de las exportaciones se redujo un 1,9% en 2015, se incrementó el valor de las mismas en un 3,9%, gracias a la ligera mejoría de los precios. 

En este contexto, la persistente demanda de agua, a cualquier precio, esconde otro dato: los regadíos crecen y crecen.  La ampliación, a todas luces insostenible, del perímetro regable es perceptible incluso en zonas tradicionalmente de secano, como en el Noroeste murciano. Un informe de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena justifica ese incremento en el descenso de productividad de los secanos. Pero la ampliación del perímetro regable no hace sino agravar los problemas asociados a la escasez de agua. Según la Encuesta de 2016 de superficies y rendimientos de cultivos del Ministerio de Agricultura (ESYRCE), de 2010 a ese año el regadío se incrementó en la Región un 14,33%, con un total de 181.469 ha de tierras puestas en riego. El negocio, pues, va bien, pero no para todos. El pasado mes de mayo la prensa nos ponía al corriente de la rebelión laboral protagonizada en el campo murciano por inmigrantes con sueldos de 5,5 €/hora y que, según denunciaban, pese a trabajar 28 días sólo cotizaban por ellos/as unos 13 días. 

No me entiendan mal: con estas líneas no estoy atacando a la agricultura, sino a unos usos agrícolas hoy insostenibles. Porque hay otros modelos, más adaptados a nuestra realidad de Región semiárida: la potenciación de los secanos (en zonas como el Campo de San Juan y el Calar de la Santa, se han puesto en cultivo centenares  de hectáreas de plantas aromáticas, como espliego, salvia, lavandín…) y el impulso a una agricultura ecológica, que tiene un notable nicho de mercado en el exterior. Y todo en un marco de una adecuada gestión de la demanda de un recurso a todas luces cada vez más escaso: el agua.