martes, 22 de mayo de 2018

El Régimen del 78 hace aguas

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2018/05/22/regimen-78-aguas/924064.html

Desde mi piscoesquina

El Régimen del 78 hace aguas


En muchas de mis columnas he ido afirmando, sin cortapisas, que el Régimen surgido de la Transición política española se va deslizando por la senda del autoritarismo, con preocupantes signos de una emersión de actitudes prefascistas. Eso me ha llevado a que, en las redes sociales, alguna persona bien conocida y representativa del espectro asociativo de Murcia me haya advertido de lo inadecuado y peligroso que resulta hacer ese tipo de afirmaciones. Empero, no voy a modificar un ápice mis apreciaciones. Porque, en efecto, varias señales nos indican que, como digo en el título de esta columna, estamos asistiendo a un evidente desmoronamiento del Régimen del 78. Y aunque es difícil, en los límites de un artículo como éste, abordar in extenso esas señales, voy a tratar, sin embargo, de dar unas pinceladas. Empecemos por los límites a la libertad de expresión. 

No es de recibo que la Justicia se ensañe con raperos, tuiteros, titiriteros, etc. por, supuestamente, excederse en el ejercicio de la libertad de expresión, mientras asistimos, atónitos, a cómo se inhibe la Fiscalía ante amenazas tan claras del ¿periodista? Federico Jiménez Losantos cuando propugnaba atentar contra intereses alemanes en España o en Baviera en respuesta a la 'protección' de que goza Puigdemont por parte de la Justicia alemana. ¿Y qué decir de su última lindeza: bombardear Cataluña? Este nostálgico del Duque de Berwick, de estar ejerciendo en cualquier otro país de nuestro entorno, quizás hubiera dado ya con sus huesos en la cárcel. ¿Y qué decir también de las amenazas de muerte a Manuela Carmena por parte de algunos policías municipales de Madrid? Vistos estos dos claros ejemplos, ¿cómo puede ser calificada de actividad terrorista el corte de una autopista y no estas gravísimas afirmaciones? Está claro que la Justicia española está aquejada de un evidente déficit democrático. 

Otro ejemplo de la endeble calidad de nuestro sistema democrático es la descarada e indisimulada manipulación de cualquier noticia por ciertos medios de comunicación. Y en ese menester, Eduardo Inda es un maestro consumado, valiéndose de su panfletario OKDiario. Sabida es su animadversión a todo cuanto huela a Podemos, pero, insatisfecho con los sucesivos ataques a esta formación política utilizando el señuelo de Venezuela, ahora ha traspasado los límites de toda decencia periodística entrometiéndose en la vida privada de Pablo Iglesias e Irene Montero. Inda es, en ese aspecto, un discípulo aventajado de Goebbels. Y ya sabemos a qué nos condujo en Europa la manipulación de la verdad por el nazismo. 

Deslicémonos ahora por un tema no menos sangrante: el repudio por el PP y sus cargos públicos de todo cuanto huela a Memoria Histórica. Es sabido que ni en Alemania ni en Italia fue preciso legislar en esa materia, pues, superada por esas sociedades la catarsis por el trauma de lo que supuso su derrota en la II Guerra Mundial, a nadie se le ocurre allí mantener viva la memoria de Hitler y de Mussolini. Pero, en este aspecto, España es también una excepción. El Valle de los Caídos sigue siendo un insulto a los miles de represaliados por el franquismo. La existencia de una Fundación destinada a exaltar la memoria del dictador, también, y además nadie entiende que pueda seguir siendo legal. Los miles de cadáveres en fosas comunes sin exhumar, el nulo reconocimiento al exilio republicano, la no condena del franquismo por las Cortes, la negativa a investigar y condenar los crímenes de lesa humanidad de ese aciago periodo de nuestra Historia, la pervivencia de una Ley de Amnistía, que preserva, ante todo, la impunidad de los criminales franquistas, etc. son hechos que me autorizan a concluir que en España vivimos en un régimen político de bajísima calidad democrática, con una evidente deriva autoritaria. 

Y en esta deriva autoritaria una institución aparentemente (sólo aparentemente) neutra, la Corona, tiene mucho que ver. Estoy convencido de que toda la arquitectura de la Transición política se diseñó para preservar los privilegios de cuna y otros muchos de la dinastía borbónica. La Corona se muestra renuente a despojarse de su pasado franquista, lo que es perceptible en muchas de sus manifestaciones. A título de ejemplo, su silencio respecto de la petición por parte de los grupos de izquierda de poner fin a los privilegios hereditarios del Ducado de Franco, establecido por el monarca emérito Juan Carlos I sólo unos días después de la muerte del dictador a favor de su viuda, Carmen Polo, es una muestra de ello. El rey Felipe VI, como sus predecesores, se muestra muy a gusto con la derecha, dispuesto siempre a defender los intereses de las clases dominantes y del partido en el poder. Encumbrado a la jefatura del Estado para salvar a una monarquía que hacía agua también por todas partes, ha dado muestras, además, de parcialidad. Todos recordamos su fuerte alegato contra Cataluña dos días después del referéndum del 1 de octubre. 

En ese contexto de apoyo de la monarquía a lo más conservador del espectro político no son de extrañar, pues, los retrocesos democráticos, lacerantes, que estamos viviendo en estos últimos años. Como memorialista me enerva especialmente el nulo desarrollo de la Ley de Memoria Histórica, que, desde 2012, no tiene consignación presupuestaria alguna. Y en lo que toca a nuestra Región, en días pasados, el PP y sus hasta ahora delfines, Ciudadanos, escenificaron el repudio a esa ley al negarse a tramitar en la Asamblea Regional la Ley de Lugares y Senderos de la Memoria Democrática, de Podemos. 

Lo dicho: demasiados indicios nos apuntan a que estamos asistiendo a los últimos coletazos de un régimen que hace aguas por todas partes. Quizás porque la democracia, en el fondo, nunca arraigó del todo en este país.

miércoles, 9 de mayo de 2018

Necesaria unidad popular


http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2018/05/09/necesaria-unidad-popular/920438.html

Necesaria unidad popular

A nadie se le escapa, por evidente, que el régimen surgido de la Transición está haciendo hoy agua por todas partes. También es evidente que las contradicciones del sistema han alentado unas movilizaciones sociales que, desde los recortes de José Luis Rodríguez Zapatero en 2010, han oscilado cíclicamente entre periodos de máxima actividad y de aparente letargo. Estamos asistiendo en esta fase a uno de esos momentos álgidos de las luchas en la calle, protagonizadas por las reivindicaciones de personas pensionistas y jubiladas; por las movilizaciones de las mujeres por la igualdad efectiva de derechos con los hombres, y que tuvieron su máximo exponente, como es sabido, el pasado 8 de marzo; por las Mareas en defensa de la Sanidad y Educación; por las Marchas de la Dignidad, etc.

La lucha de clases se ha reactivado y no es casual. A la pérdida de derechos civiles, la Ley Mordaza, la fractura entre el Ejecutivo y el Poder Judicial, la inexistente separación de poderes, el paro, los salarios de miseria, etc., se suma el hecho de que la crisis ha sido un pretexto para propiciar el mayor trasvase de rentas de los salarios hacia el capital registrado en los últimos años. A este respecto, según el INE, las remuneraciones de las personas asalariadas han caído casi un 3% desde 2008; mientras, las rentas de las sociedades no financieras alcanzaron los 267.800 millones de euros, un 58,3% más que en 2008. Está claro que la moderación salarial ha supuesto la mejora de la productividad y competitividad de las empresas, pero ello no se ha traducido, sino todo lo contrario, en mejoras salariales y sociales. 

Es el momento, pues, de la izquierda. Es el momento de construir la unidad popular, desde abajo y para los/as de abajo. Pero, como todo proceso histórico, la empresa se presenta difícil y complicada, por dos motivos: la compleja composición de la formación social española y las distintas salidas que se ofrecen desde las formaciones políticas de izquierda. Veamos. 

Ese concepto de unidad popular viene siendo defendido por Izquierda Unida (IU) y Podemos, y tuvo su concreción en las distintas formas de confluencia que dieron el poder municipal a estas y otras formaciones políticas en los llamados Ayuntamientos del cambio y en las candidaturas de Unidos Podemos en las últimas elecciones legislativas. En lo que toca a IU, la XI Asamblea Federal de 4 y 5 de junio de 2016 aprobó dar pasos en esa dirección, en la idea de que «la IU resultante de la XI Asamblea debe ser una organización en transición hacia un nuevo movimiento anticapitalista, ecologista y feminista que esté volcado en los conflictos sociales y que sea, ante todo, un verdadero movimiento político y social». El objetivo inmediato era configurar un bloque político y social de carácter alternativo y rupturista, tendente hacia un proceso constituyente. Pero en IU coexisten en estos momentos dos posturas: la de quienes desean caminar en esa dirección y quienes estratégicamente se sitúan en un plano reformista, constituyéndose en la 'izquierda del sistema'. El debate ruptura o reforma, pues, está condicionando la posibilidad de configurar unas potentes candidaturas producto de la confluencia. El paso dado por IU Madrid, aliándose con Anticapitalistas y otros colectivos y sin contar, por ahora, con Podemos, es ilustrativo de lo expuesto. 

En los últimos días, además, un borrador de la dirección federal de IU para modificar ciertos aspectos estatutarios ha motivado que más de 500 personas, entre ellas más de 300 cargos, hayan firmado ya un Manifiesto por una IU soberana, democrática y al servicio de la ciudanía, en el que acusan a la dirección de pretender disolver la estructura federal de IU con su propuesta de modelo organizativo no federal, sino centralizado. Por su parte, Gaspar Llamazares, líder de Izquierda Abierta y diputado regional por Asturias, acusa a Alberto Garzón de querer convertir a IU en un movimiento de extrema izquierda, una especie de corriente comunista dentro de Podemos. 

Podemos, el otro socio de Unidos Podemos, no está exento de las tensiones internas, surgidas a raíz de cierta tendencia centralizadora que se observa en su funcionamiento interno, en detrimento de los Círculos y los territorios, a lo que se suma estos últimos días el anuncio de un proceso de primarias para consolidar la candidatura Errejón-Espinar de cara a las elecciones autonómicas de 2019, lo que está en el origen de la renuncia de la corriente de Anticapitalistas a participar en las mismas. 

Todos los procesos de cambio son, pues, lentos, complejos y no exentos de dificultades. Empero, la gravedad de la situación política y social que vivimos exige de IU, Podemos, Equo y otros actores generosidad, altura de miras, transparencia y vocación de orientar su acción, en estos meses que restan hasta las elecciones de 2019, a lo que realmente espera la ciudadanía: procesos de confluencia no cupulares, respetando la autonomía de territorios y federaciones; discusión programática y elaboración de propuestas con el más amplio consenso y apertura a los colectivos sociales en lucha; y finalmente elaboración de listas electorales tipo 'cremallera', tras un proceso de primarias transparente, con radicalidad democrática, con generosidad, en un plano de igualdad entre todas las organizaciones políticas y colectivos sociales concurrentes. 

Tengo para mí que el camino a seguir lo han marcado las ilusionantes experiencias municipalistas de varios puntos de España, en los denominados Ayuntamientos del cambio. Y, en Murcia, el ejemplo de lo que ha supuesto el trabajo de Cambiemos Murcia, con un funcionamiento abierto, democrático y participativo, creo que también debe tenerse muy en cuenta. 

La unidad popular es hoy, más que nunca, necesaria e inaplazable. Porque hay que desalojar del poder a la derecha y sus políticas.

martes, 24 de abril de 2018

Médicos y medicinas de Cub Vs misiles bonitos

http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2018/04/24/medicos-medicinas-cuba-vs-misiles/916350.html


La guerra que devasta Siria, que según la ONU ha destruido el 90% del país y ciudades como Alepo, hoy un montón de escombros,  es una consecuencia directa,  y a su vez una continuación, de la desmembración de Iraq y Libia, hoy Estados fallidos como consecuencia del juego de intereses cruzados de carácter geoestratégico por parte de las grandes potencias, fundamentalmente EEUU y Rusia, que dilucidan en estos escenarios de Oriente Próximo su rivalidad sin llegar al enfrentamiento directo. Estamos, pues, en lo que muchos analistas, a la vista de la multitud de conflictos bélicos que se libran en esa zona del mundo y en el continente africano, consideran una tercera guerra mundial solapada.  

Empecemos con la guerra de Siria. La simplificación que de la misma se viene haciendo frecuentemente, achacando la responsabilidad directa a la maldad intrínseca del régimen de Bachar Al Asad, no se sostiene. Aunque bien es cierto que el conflicto tuvo su punto de arranque en la ‘primavera árabe siria’, allá por el 2011, en la guerra que asola este país, otrora estable, próspero y de los más aperturistas del mundo árabe, se dan cita, como en un partido de fútbol, dos equipos: en el de EEUU (con sus aliados europeos de la OTAN) juegan claramente Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Egipto, con Israel cerca, ‘viéndolas venir’, pero para el que su preocupación máxima sigue siendo aplastar a los palestinos. 

En el de Rusia, como es sabido, se alinean Al Asad, Irán, Iraq y Hezbolá. Otros actores en la zona son los kurdos, que han venido luchando contra el ISIS pero que, a su vez, han sido atacados por Turquía. Este país se mueve entre dos bandos: potencial aliado de Occidente, por su pertenencia a la OTAN y por su carácter de Estado ‘gendarme’ encargado de controlar el flujo de refugiados sirios, ha venido beneficiándose, hasta ahora, del petróleo de contrabando que venía extrayéndose de los campos controlados por el Estado Islámico en Siria y NW de Iraq. El cinismo en estado puro. 

Hay, además, en este conflicto, actuaciones que rozan la paranoia, como el indisimulado apoyo que ha venido prestando el wahabismo saudí, de raíz suní, a los yihadistas combatientes en territorio sirio, autores, no lo olvidemos, de los salvajes atentados en suelo europeo, y la asistencia sanitaria de hospitales israelíes a combatientes fundamentalistas cercanos a la frontera de Siria con el Líbano. 
Por si el avispero sirio no fuera suficiente, otro conflicto de la zona, el del Yemen, la convierten en un polvorín. Y como en el caso sirio, chocan los intereses cruzados de Arabia Saudí e Irán, pues los saudíes y sus aliados consideran vital la victoria en Yemen para contrarrestar la creciente influencia iraní. El frente de guerra apenas se ha movido unos 100 kilómetros en estos últimos años, y las tropas gubernamentales yemeníes están expuestas a los ataques de los rebeldes huthíes, que cuentan con el apoyo de las monarquías petroleras del Golfo, mientras la población agoniza entre enfermedades y falta de alimentos. 

Las consecuencias de estos conflictos son aterradoras. En Yemen, el número de personas que pasa hambre ha aumentado un 68% y alcanza casi los 18 millones, pues los alimentos que llegan son cada vez más caros. En Siria, y según cifras de Telesur, han fallecido ya 400.000 personas, contándose con 11 millones de desplazadas, 6 millones internamente y 5 millones de refugiadas en otros países, siendo las mujeres y niños/as las principales víctimas. 

En este contexto bélico, la responsabilidad occidental es evidente. Pero dejemos de lado, por ahora, a Trump, un estadista de cuya capacidad mental hay que dudar cada día. Hablemos de España. La ONG Oxfam nos alerta de que entre 2015 y 2017 nuestro país ha autorizado 202 licencias de exportación de armas a Arabia Saudí, Bahréin, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait, Marruecos y Qatar, miembros de la coalición que bombardea el Yemen. Por otro lado, está la reciente la visita a España de Mohammed bin Salman, heredero saudí, que firmó con el Gobierno un total de cinco acuerdos, entre ellos el que da cobertura a la compra de cinco corbetas a fabricar en los astilleros públicos de Navantia de Ferrol y Cádiz por un importe de 2.000 millones de euros. Acuerdo al que acompaña otro por el que la Armada española se encargará de formar e instruir a 700 marinos saudíes. 

Y como reflexión final, el ‘regalo’ con el que Trump,  Theresa May y Macron obsequiaron al pueblo sirio: esos misiles bonitos e inteligentes que contribuyeron a aumentar la evidente devastación del país. Dejando de lado la autoría del ataque con armas químicas, y si éstas –como ya ocurriera con las armas de destrucción masiva de Sadam Husein-  existen o no y están en poder de Al Asad o de los grupos rebeldes, lo cierto es que la perversión y manipulación del lenguaje, y más cuando se está tratando de temas bélicos, hacen que el horror se constituya en un mal menor justificable. Sobre todo, cuando éste parte de Occidente. 

Empero, nada se dice de que el denostado, por dictatorial, gobierno cubano ha establecido relaciones de cooperación con el gobierno sirio para la provisión de medicinas y ayuda personal. Desde 2016, y sobre todo desde los últimos ataques con misiles, esa ayuda se ha concretado en lo siguiente: 2.000 médicos cubanos, 1.680 enfermeras/os, 35 técnicos de laboratorio, 2.000 toneladas de medicamentos y más de 25.000 dosis de vacunas, pues más de 11 millones de personas precisan hoy de ayuda humanitaria. Pero, tras la reciente elección de Miguel Díaz-Canel como presidente de Cuba, se seguirá tildando de dictadura el régimen de ese país. Una dictadura que provee ayuda humanitaria. Eso se omite interesadamente. Porque nos quieren convencer de que la democracia se defiende mejor con bombas.
Diego Jiménez  @didacMur

domingo, 15 de abril de 2018

El Ateneo Republicano de Murcia y asociaciones memorialistas de la Región homenajean, ante el Pabellón de los Caídos por la Libertad del cementerio de Espinardo, a las personas fusiladas por el franquismo


Se tributó también un homenaje a las Brigadas Internacionales, ante el pabellón existente en dicho cementerio

Diego Jiménez/ Murcia.  Como viene siendo habitual desde hace 23 años, el pasado día 14 de abril de 2018,  en el que se conmemoraba el 87 aniversario del advenimiento de la Segunda República Española, asociaciones memorialistas de algunos puntos de la Región se dieron cita en el cementerio de Espinardo para, ante el Pabellón de los Caídos por la Libertad, rendir un homenaje a las personas fusiladas por el régimen franquista. 

Panteón de los Caídos por la Libertad
 

Pepe Sánchez, presidente del Ateneo, presenta el acto.


Ante el monolito erigido en la fosa que alberga los restos de casi cuatrocientas personas represaliadas se congregaron personas de Murcia, Archena, Molina de Segura, Alhama de Murcia, Mazarrón…, que acompañaron a familiares de algunos represaliados que se hallaban presentes en el acto y depositaron ramos de flores con los colores de la bandera republicana. Al lugar concurrió una amplia representación de la Asociación de Memoria Histórica de Murcia (MHMU-Tenemos Memoria), cuyas personas integrantes recorrieron a pie, esa mañana, el trayecto que media entre la Cárcel Vieja y el cementerio.Las distintas personas intervinientes en el mismo fueron presentadas por Pepe Sánchez, presidente del recientemente constituido Ateneo Republicano de Murcia. 

 
María Jesús, presidenta de MHMU
María Jesús, presidenta de MHMU-Tenemos Memoria, dio la bienvenida a las personas asistentes y se congratuló de que cada año sean más las personas que se adhieren a esta celebración. Por su parte, Floren Dimas, representante de AGE (Archivo, Guerra y Exilio), hizo un repaso a la génesis de ese pabellón, surgido de la voluntad de los familiares de las víctimas de impedir que los restos de éstas fueran a parar a un osario común. Lamentó la ausencia en esta celebración de los sindicatos de clase y se congratuló de la receptividad que empiezan a mostrar hacia las reivindicaciones memorialistas las formaciones políticas de izquierda de la Región, tras años en que las mismas parecían no figurar en sus agendas.  José Luis Álvarez-Castellanos, coordinador de IU Verdes de la Región de Murcia, y Josetxu Durán, secretario general del PCE de la Región de Murcia, dirigieron unas palabras a las personas asistentes.   




Se vivieron momentos muy emotivos, como cuando Antonio Sánchez recordó a Marcos Ana, el preso político que más tiempo permaneció en las cárceles franquistas, con la lectura de un poema de su libro Decidme cómo es un árbol


Floren Dimas, representante de AGE
Así mismo, la intervención de Manuel López Ruiz, hijo del republicano fusilado Pío López Rubio en 1941, cuando él tenía sólo cuatro años, fue un momento especialmente emotivo. Con lágrimas en los ojos, Manuel pudo explicar cómo ese hecho marcó su vida y la de su familia. Especialmente duro fue el momento en que recordó su expulsión del colegio por no querer vestir la camisa azul falangista. 


 Antonio Martínez, familiar de otro de los fusilados de la fosa de Espinardo, su tío abuelo, se enteró de los actos del cementerio de Espinardo a través de su contacto con MHMU-Tenemos Memoria, y se desplazó desde Villajoyosa (Alicante) para colocar una foto de su familiar en el monolito que recuerda a los Caídos por la Libertad. 


Hubo palabras de recuerdo y agradecimiento a los republicanos murcianos recientemente fallecidos José Fuentes Yepes y José Castaño, que, meses antes de morir, fue homenajeado en Murcia por el Colegio que lleva su nombre. Ambos habían recibido de manos de la Asociación de Memoria Histórica de Murcia sendas copias de sus expedientes de condena y prisión, extraídas del Archivo General de la Región de Murcia.


Intervinieron también Diego Jiménez, miembro de MHMU-Tenemos Memoria y del Ateneo Republicano de Murcia, y Joaquín López, también integrante de MHMU y secretario de la Federación Regional de Asociaciones memorialistas. Jiménez recordó su visita en el pasado mes de julio a Paco Griéguez, uno de los dos supervivientes murcianos de Mauthausen (el otro es Juan Aznar, de Barranda), en su domicilio en Gardanne (sureste francés), en el transcurso de la cual abrió el paquete que contenía la placa homenaje remitida desde Murcia por Tenemos Memoria, encuentro que calificó de histórico, al tiempo que reivindicó el cumplimiento del acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de Murcia para erigir un monolito a los 85 murcianos del municipio deportados a los campos de exterminio nazis, reivindicación que hizo extensiva  asimismo a la Asamblea Regional para el merecido homenaje a los más de 500 personas de la Región que penaron en dichos campos de la muerte. 


Por su parte, Joaquín López dio lectura a una emotiva carta remitida desde Gardanne, el domicilio de Paco Griéguez, por Juana, su compañera, agradeciendo vivamente la recepción de la placa-homenaje arriba citada. Dicha carta, que había sido escrita en francés, fue traducida al español por una compañera de MHMU-Tenemos Memoria.

Las personas asistentes posan, al finalizar el acto, ante el Panteón de los Caídos por la Liertad.


Tras los actos ante el Pabellón de los Caídos por la Libertad, las personas asistentes se trasladaron al de las Brigadas Internaciones, donde depositaron también ramos de flores con los colores de la enseña republicana. Posteriormente, la comida de confraternización puso fin a los actos de esa mañana. 

Panteón de las Brigadas Internacionales


En Murcia capital la manifestación de esa tarde convocada por PCE Región de Murcia, IU Verdes y las JJ. Comunistas puso el broche a una semana de celebraciones republicanas, que ha contado con actos en muchos municipios de la Región: Cartagena, Mazarrón, Archena, Molina de Segura, Cieza, Calasparra, Fortuna…


En la capital,  organizadas por MHMU-Tenemos Memoria, el Ateneo Republicano de Murcia y la Federación Regional de Asociaciones de Memoria Histórica, la Semana Republicana contó con las intervenciones de Pedro María Egea Bruno, que disertó sobre la Segunda República en Murcia; con Juan Eladio Palmis, que presentó su libro Blanca de Guerra; con Antoñio Viñao, que disertó sobre Una lectura actual de la Educación en la Segunda República, y con la charla final de Fuensanta Escudero, sobre la Mujer murciana en ese periodo histórico. 

(Nota. Todas las fotos están extraídas del muro de Facebook de José Luis López Mesas)